Tiburón blanco (Carcharodon carcharias)
El tiburón blanco o gran tiburón blanco es una especie que aunque poco
representada se encuentra ampliamente distribuida.
Los datos fiables demuestran que su población ha disminuido, aunque debido al
amplio rango de distribución de esta especie, es imposible saber el número de
tiburones blancos que existen aunque sea de forma aproximada.
Aun así con los datos que se tienen está considerada como vulnerable, aunque
pudiera ser que se acabara considerando en peligro de extinción si se recopilan
más datos, según la UICN.
CARACTERÍSTICAS
Estos tiburones son muy activos, potentes y con un modo de natación que les
permite nadar de manera eficiente durante largos períodos de tiempo a velocidad
relativamente lenta. Pueden variar su velocidad rápidamente y maniobrar
bruscamente, e incluso a veces saltar fuera del agua.
Es un verdadero depredador y posiblemente el más formidable de los vertebrados
marinos. La combinación de su gran tamaño, sus potentes mandíbulas y dientes, y
una eficiente locomoción y metabolismo le permiten ser un depredador versátil y
veloz con una amplia variedad de presas.
Para la localización de sus presas el tiburón blanco utiliza todos sus sentidos
como son el olfato y oído para largas distancias así como la vista para
distancias cortas.
Se piensa que pueden medir de 4 a 7 metros, aunque no se sabe realmente cual es
el tope de su tamaño, ya que como peces que son, siguen creciendo a lo largo de
su vida y cuantos más viejos más grandes, de ahí lo de gran blanco.
Puede pesar hasta 1200 kg.
Es de color negruzco a gris por arriba y blanquecino por el dorso; este patrón,
común en muchos animales acuáticos, sirve para confundirse con la luz solar (en
caso de mirarse desde abajo) o con las oscuras aguas marinas (en caso de
hacerlo desde arriba), constituyendo un camuflaje tan simple como efectivo. El
extremo de la parte ventral de las aletas escapulares y la zona de las axilas
aparecen teñidos de negro.
Los tiburones blancos se caracterizan por su cuerpo fusiforme y gran robustez,
en contraste con las formas aplastadas que suelen lucir otros tiburones. El
morro es cónico, corto y grueso. La boca, muy grande y redondeada, tiene forma
de arco o parábola. Permanece siempre entreabierta, dejando ver al menos una
hilera de dientes de la quijada superior y una o dos de la inferior, mientras
el agua penetra en ella y sale continuamente por las branquias. Si este flujo
se detuviese, el tiburón se ahogaría por carecer de opérculos para regular el
paso correcto del agua, y se hundiría en la misma, ya que al no poseer tampoco
vejiga natatoria se ve condenado a estar en continuo movimiento para evitarlo.
Durante el ataque, las fauces se abren hasta tal punto que la forma de la
cabeza se deforma, y se cierran luego con una fuerza 300 veces superior a la de
una mandíbula humana. Los dientes son grandes, aserrados, de forma triangular y
muy anchos. Detrás de las dos hileras de dientes principales, los tiburones
blancos tienen dos o tres más en continuo crecimiento que suplen la frecuente
caída de dientes con otros nuevos y se van reemplazando por nuevas hileras a lo
largo de los años. La base del diente carece de raíz y se encuentra bifurcada,
dándole una apariencia inconfundible en forma de punta de flecha.
Su mayor percepción del entorno, proviene de una especie de fusión entre oído y
tacto conectado a unas células que su piel presenta principalmente, en el morro
y los laterales, y que se denominan células ciliadas. Ellas le permiten entre
otras cosas, detectar las corrientes y vibraciones, controlar la dirección y
percibir sonidos de baja frecuencia, emitidos por los peces agonizantes.
También, es muy acusada la sensibilidad de su olfato, capaz de detectar la
sangre a grandes distancias y, al contrario de lo que suele pensarse, su vista.
Aunque está más preparado para actuar en condiciones de escasa luminosidad,
presenta como particularidad, una membrana llamada tapetum, que actúa a modo de
pantalla reflectora incrementando notablemente la sensibilidad del ojo.
Las presas del tiburón incluyen una amplia gama de peces óseos. También se
alimentan de condrictios (otros tiburones y rayas). Las tortugas marinas son en
ocasiones alimento. Los mamíferos marinos son una importante fuente de alimento
y se alimentan de marsopas, delfines, y pinnípedos como focas, elefantes
marinos del norte, leones marinos de California, y otras especies. También
consume carroña, incluidos los grandes cetáceos, mamíferos de mataderos y otros
orígenes, y rara vez de seres humanos. Entre los invertebrados hay calamares y
otros gasterópodos y cangrejos. A veces se ha encontrado basura en sus
estómagos, pero es raro.
Con respecto a su nombre, se les llama de varias maneras:
Se le llama tiburón blanco porque
algunos ejemplares viejos con el paso de los años van cambiando del color
negruzco del dorso al gris claro, que junto al blanco del vientre le dan el
aspecto de ser blancos.
En España, la denominación tradicional de origen medieval lo identifica como jaquetón (aumentativo de
jaque, amenaza), nombre que junto con distintos adjetivos se aplica también a
muchas otras especies de la familia Carcharhinidae.
Existe también el nombre jaquetón
blanco, derivado de la fusión entre el nombre anterior y el de tiburón
blanco, más popular en la actualidad.
El nombre de marrajo, como
se le menciona a veces, puede llevar a confusiones con otras especies de
tiburones.
En Cuba se le conoce como jaquetón
de ley, nombre que en España queda reservado a la especie Carcharhinus longimanus.
HÁBITAT Y ÁREA GEOGRÁFICA
El tiburón blanco vive en zonas costeras en la plataforma continental donde
abunda la luz y el alimento, aunque ocasionalmente se mueve por zonas más
profundas. Donde no vive es en las zonas del ártico y antártico, ya que no
podrían aguantar el frío.
Se encuentran frecuentemente en las aguas de las Antillas Menores, el Golfo de
México hasta Florida y Cuba y la Costa Este de Estados Unidos hasta Terranova;
la franja costera de Rio Grande do Sul a la Patagonia, la del Pacífico de
América del Norte (desde Baja California hasta el sur de Alaska, donde llegan
en años anormalmente cálidos) y del Sur (desde Panamá a Chile); archipiélagos
del Pacífico como Hawaii, Fiji y Nueva Caledonia; Australia (con la excepción
de su fachada norte, siendo abundante en el resto), Tasmania y Nueva Zelanda,
siendo muy frecuente en la zona de la gran barrera de coral; norte de
Filipinas.
AMENAZAS
Tienen un muy bajo potencial reproductor con madurez tardía y pocas crías y
alta vulnerabilidad a la captura en las redes de manera accidental y a la pesca
tanto comercial como deportiva debido a que las aletas, mandíbulas y dientes
tienen un alto valor comercial para coleccionismo. Además utilizan su carne y
el aceite de hígado, se hace harina de pescado, cuero y sopa de aletas. El uso
del tiburón en películas que le han dado mala fama ha aumentado el valor de los
productos del tiburón en el mercado ilegal, difícil de evaluar y controlar.

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